Voy a aprovechar para inaugurar la sección/categoría de prospección del blog con un álbum que, aunque llevo varios meses escuchando de forma bastante regular, aún no he contextualizado tanto como me gustaría. Un álbum que recuperé de la sección «Críticas» del nº 202 de la revista Metal Hammer (edición española), mismo medio a través del cual recuperaré muchos álbumes que irán apareciendo por esta categoría.

Hacía bastante tiempo que no podía considerarme a mí mismo un asiduo al Metal progresivo, pero hace ya una temporada que tuve un re-acercamiento, intenso pero breve, gracias a una serie de buenas críticas que leí sobre el álbum Life (2023) de los italianos DGM. Esto, a su vez, derivó en darle unas cuantas vueltas a otros álbumes del grupo, así como a otras bandas como Outworld o, como siempre suele ocurrir cuando vuelve el Prog Metal a tu vida, otro regreso momentáneo a Dream Theater.

La revista «culpable» de este artículo 😂

No podía sospechar que este pequeño regreso sería el caldo de cultivo que pondría la alfombra roja a un álbum rescatado de una revista (me encantan mis Metal Hammer, los que me leéis por X lo sabéis). Un buen día le tocó su momento en el coche de camino al trabajo de madrugada y… ¿sabéis cuando se siente el amor a primera vista (o a primera oreja)? Pues eso es lo que sentí en cuanto rompen las guitarras en el tema inaugural Mission Profile.

Qué puedo decir, es una de las mejores canciones de apertura que he escuchado en mi vida en álbum alguno. Ese riff potente que dibujan las guitarras de Karl Groom (padre fundador de Threshold) y Nick Midson, seguido de esa extraordinaria voz con tintes melódicos casi AOR del tristemente ya fallecido en 2011, Andrew McDermott. Un tema de 8 minutos pegadizo y absolutamente memorable con un riffeo por momentos cercano al Power Metal, muy guitarrero, capaz de ser potente y elegante al máximo nivel y al mismo tiempo. Y eso que el teclado del otro gran genio del grupo, Richard West, se dedica la mayor parte del tema a aportar ambientación… salvo por el solo en medio de la canción.

No he escuchado en profundidad ningún otro álbum del resto de la discografía de Threshold (solo algunos temas muy por encima), pero estoy convencido de que pocos temas tienen la pegada de Misson Profile. Sin embargo, el álbum está muy lejos de ser solo su tema de apertura. Y es que en Ground Control es, esta vez sí, Richard West el que lleva el peso melódico desde el primer momento, acompañado nuevamente por potentes (pero no tan melódicos) riffs de los dos guitarristas. Precisión quirúrgica en este tema (y en todo el álbum en general) de la sección rítmica con la extraordinaria batería del genial Johanne James y el, en aquél momento, recién llegado bajista Steve Anderson (que en la actualidad sigue en la banda). La fase pausada de este tema es una absoluta fantasía, un tema simplemente inmenso.

Threshold en 2004. Foto de la contraportada de «Subsurface»

Opium es el primer tema algo más «denso» dentro del álbum, iniciando directamente con un solo de guitarra tirado incluso hacia el Hard Rock, prosiguiendo con la voz distorsionada de Andrew. Riffeo más lento y pesado, con el teclado realzando el conjunto y una base muy melódica, nuevamente cercana al AOR, y un estribillo sensacional. La parte central del tema está gobernada por Richard West con un solo de teclado al más puro estilo de Jordan Rudess, alternando exhibiciones de técnica e imaginación con la guitarra de Karl Groom. Prosigue el más ambiental Stop Dead, un tema más corto con la banda funcionando a revoluciones más bajas, un riff sencillo pero efectivo acompañado de un solo central interesante, erigiéndose en el tema que abre la puerta al tema más largo del álbum.

Sí, The Art of Reason dura más de 10 minutos. Esto es Metal progresivo, sabías a lo que venías. La voz de Andrew McDermott entra directamente cantando lo que quiere parecer, de primeras, el estribillo de la canción… si es que eso puede existir en un tema tan largo. Pero el tema resulta ser menos denso de lo que en un primer momento quiere parecer: sí, se toma su tiempo en el desarrollo, pero es melódico, es potente y está fantásticamente bien llevado. Y sí, hay estribillo, extremadamente melódico, pero no llega hasta… ¡el minuto 4! A partir de ese punto, este tema te tiene simplemente volando. Metal progresivo perfectamente sincronizado, potente, pegadizo, con batalla de solos guitarra/teclado y cambios de ritmo magistrales. La suite que necesita (casi obligatoriamente) toda obra maestra de este género.

Pero tranquilidad, que aún queda álbum. Llega Pressure, tema escogido como single del álbum y, personalmente, uno de mis preferidos. El tema más oscuro, más guitarrero, más potente y probablemente más directo de todo el álbum, así como uno de mis temas de cabecera para llevar en el coche estos últimos meses. Gobernado por un riff espectacular y por la batería de Johanne James, que está espectacular. No es un tema que muestre a toda la banda dando el máximo, pero sigue siendo un tema descomunal. La melodía que Richard West incorpora con el teclado en este tema es un deleite, simple pero enormemente eficiente.

Portada del single Pressure (2006)

Arranca el último tercio del álbum con Flags and Footprints, mucho más bajada de revoluciones y mucho más acústica en varias de sus partes, casi una «balada» dentro del álbum. Gobierna la voz de McDermott y la fabulosa ambientación de West, una melodía correcta en su estribillo y, en general, un buen tema de Metal progresivo sin excesivos alardes. Regresan a los riffs potentes en la siguiente Static, con un aire similar al de Pressure, pero algo menos oscuro, con más protagonismo del teclado y un nivel melódico más desarrollado.

Cierra el álbum The Destruction of Worlds, donde no disimulan ni un ápice su gusto por la melodía. Es un tema de un aire nuevamente más ambiental en muchos de sus tramos, con una melodía muy pegada al sonido ochentero (un registro que McDermott trabaja a nivel Dios), unos coros deliciosos. Karl Groom mete aquí uno de sus mejores solos en todo el álbum, para terminar de cerrar el álbum de una forma más elegante que ambiciosa, lo que definitivamente NO es un problema en este álbum, aunque personalmente considere este último tercio como el <<menos bueno>> del álbum (porque no es malo ni por asomo).

Como bonus track en las ediciones especiales del álbum, se incluye el tema What About Me, un tema algo menos fino que la media del álbum pero que por momentos, y me parece curioso, me recuerda a una versión metalizada de Depeche Mode (pedradas mías, dejadme), especialmente por el trabajo de teclado de Richard West. La llamada «versión definitiva» del álbum, lanzada en 2012 a través de Nuclear Blast, incluye también versiones en directo (grabadas en Suiza) de los dos temas iniciales Mission Profile y Ground Control.

Surface to Stage (2006) – live de la gira de Subsurface

Poco más puedo decir, estoy absolutamente flipado con este disco y hacía tiempo que no me enganchaba de una forma similar a un álbum durante un periodo de tiempo tan prolongado (estoy hablando ya de meses). De hecho, suelo tener tantas ganas de volver a escuchar este álbum, que me cuesta ponerme con el resto de su discografía. Pero tranquilidad… Threshold, tenéis asegurado un puesto de privilegio en la wishlist de los próximos años.

País: Inglaterra 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 (Surrey)
Estilo: Progressive Metal
Discográfica: InsideOut Music [IOMCD 178]
Fecha de lanzamiento: 1 de julio de 2004

Componentes de la banda:

Andrew McDermott (R.I.P. 2011) – Voces
Karl Groom – Guitarras (principal), composición
Nick Midson – Guitarras (rítmica)
Steve Anderson – Bajo
Johanne James – Batería, composición (en Pressure)
Richard West – Teclados, composición

Personal técnico y artístico:

Karl Groom – Producción, mezcla, letras
Richard West – Producción, mezcla, letras
Peter van ‘t Riet – Masterización
Thomas Ewerhard – Disposición, diseño
Paul Flynn – Fotografía

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